lunes, 9 de mayo de 2011

No dar a luz sin la luz suficiente

Poema a una mujer que aborta

Se muere de dolor la luna
llora paso a paso los caminos de sus luces
blanca pálida de tanto dar sangre
se queda vacía de aliento y de vida

los ojos todavía le lloran
las manos todavía le tiemblan
es la voz del silencio
la voz silenciada por la vergüenza
(que no le pertenece)

es una casa inhabitada pero llena
es el vacío inllenable de la opresión
del corset, del encanto falso, de la realidad irreal
de una tierra fértil infértil aun
de un no dar a luz sin la luz suficiente

¡me duele la sangre! dijo la luna 
se cansa, se deshabita, se turba                                                  
pero aun así continúa saliendo noche tras noches
día tras día 
para iluminarnos, para embellecernos
para acariciarnos

merece entonces todo: el cielo y la tierra
el viento y sus alas
el mar... el bello mar que tanto la ama
(y por eso quizás siga saliendo noche tras noche
a encontrarse con él en los umbrales de la eternidad).

sábado, 7 de mayo de 2011

No soy el ruido, quizás si el silencio


No soy el ruido
no soy el silencio
oscilo

oscilo entre ellos buscando
busco danzando
danzo entre el cielo y la tierra
caigo

ojalá como esa gaviota de rayuela
caer para luego levantarse más fuerte con el impulso
caer sobre el pasto no sobre la arena del desierto

si vuelo quiero hacerlo sobre Paris
y no sobre el desierto
si vuelo quiero hacerlo para volver a casa
a mi casa
a mi

si vuelvo es porque quiero sentir el calor en invierno
ahí veo porque busco ver
ahí siento porque busco vivir
ahí vivo especialmente porque vos estás ahí.


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jueves, 5 de mayo de 2011

La hoja no se mancha!: Los Segundos

 Sigan este enlace y encuéntrense con una obra BELLÍSIMA! es divertida, lúdica, surrealista, con trasfondo social, GE-NIAL. ¡pasen, vean, lean, sientan y jueguen! con esta hermosa obra (en un fallido puse "hora" en vez de "obra" ¿será porque la obra se llama "Los segundos"? en fin...) y de paso chusmean nuestro blog comunitario de dramaturgia y teoría teatral:

La hoja no se mancha!: Los Segundos

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miércoles, 4 de mayo de 2011

Notas de Brecht sobre el quehacer productivo del arte

Hoy me topé con estos párrafos potentes, poéticos y sumamente claros y me dio ganas de compartirlo:

"Si queremos darnos plenamente a esta gran pasión de producir, ¿cuáles serán nuestras representaciones de la convivencia humana [base alrededor de la cual, para Brecht, se organiza el arte]? ¿Cuál será la actitud productiva con respecto a la naturaleza y a la sociedad, que nosotros asumiremos con placer en nuestro teatros? Será una actitud crítica. Con respecto a un río esa actitud consiste en construir diques; con respecto a un árbol fructífero, en hacerle injertos; con respecto a la locomoción, en construir vehículos y móviles; con respecto a la sociedad, en revolucionar la sociedad. Nuestras representaciones de la convivencia humana están destinadas a los constructores de diques, a los cultivadores de frutos, a los que fabrican vehículos y a los transformadores de la sociedad, a quienes invitamos a nuestros teatros  rogándoles que no olviden sus propios y vivos intereses a fin de confiar al mundo a su razón y a sus corazones para que lo transformen según su propio talento."

B. Brecht, Breviario de estética teatral, ed. Rosa Blindada, Bs. As, 1963

martes, 3 de mayo de 2011

Final de la escena I de los trapecistas...


Trapecista A: Calmate querés y prac-ti-ca. Es lo único que podés manejar.
Trapecista B: ¿cómo?
Trapecista A: ¡eso chabón! Los aviadores no controlan al viento pero conocen sus códigos, sus reglas, sus mensajes. Entonces pueden volar.
(pausa)
Subí al trapecio…
Trapecista B: No quiero
Trapecista A: sí querés
Trapecista B: Bueno, pará
Trapecista A: Ahí bajo y te ayudo…
Trapecista B: No, no, está todo bien. Yo voy a poder solo…
Trapecista A: Pero te puedo ayudar.
Trapecista B: Esta todo bien, de verdad. No pasa nada.
Trapecista A: Bueno…                               
(silencio)
Trapecista A: (se tira a la red, rebota ahí por un rato, ríe a carcajadas) ¡ves que es más segura que la mierda! (baja a la arena)
Trapecista B: sos un tarado.
(de afuera alguien le tira a Javier un elefante de peluche, Javier lo tira sobre la red, Juan mira)
Trapecista A: (proclama a los gritos) ¡el miedo es una viscosidad que no sirve para nada!
(desde la otra punta le tiran una jirafa de plástico, Javier la toma y la tira sobre la red, Juan sigue mirando, sonríe)
¡el miedo es una caca barata, pesada, olorosa!
(Javier trota de un lado al otro, desde bambalinas le tiran almohadones rojos, violetas, verdes, grandes y pequeños, todos los deposita sobre la red mientras sigue proclamando, Juan se ríe cada vez más fuerte)
¡el miedo huele a basurero yanqui! ¡a polvo de demolición! ¡A MUSEO ABANDONADO!
¡LA VIDA ES OTRA COSA JUAN!
Trapecista B: ¡LA VIDA ES OTRA COSA!

(Juan se lanza enérgicamente sobre la red,
de fondo suena “Unza Unza Time” de Kusturika)
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domingo, 1 de mayo de 2011

Ejercicio de destrabe

Ejercicio: de una lluvia de palabras elegir dos, darle una imagen a cada una de esas palabras y armar una escena con esos disparadores.

Lluvia de palabras:

-          Limite / Sí /  Cambio / Fuga / Humano /  Estado / Grandísimo / Portátil / Intercambio / Abierto

Palabras elegidas: Limite y Sí
Imágenes: 
 



 
En una vieja carpa de circo dos trapecistas charlan. Uno sentado sobre su trapecio y el otro en la plataforma de despegue. Ambos están a 10 metros del suelo. Por debajo suyo una red los protege.  Debajo de la red: arena.
Trapecista A: (se balancea) el límite no lo pone la forma…
Trapecista B: ¿y en qué está entonces?
Trapecista A: en el equilibrio constante ente seguridad y miedo
Trapecista B: ¿eh, de qué hablás?
Trapecista A: mirá, yo tengo la limitación de volar porque mi cuerpo no está preparado para eso. Pero frente a esa seguridad yo decido sacarle un poco de miedo y sentarme en este trapecio (se balancea más fuerte)
Trapecista B: bueno, sí, pero porque sabés que si te caés está la red.
Trapecista A: sí, porque se que si me caigo está la red. Pero vos también lo sabés y seguís ahí sentado.
Trapecista B: Estoy cansado hoy.         
Trapecista A: No podés estar cansado para esto negro. ¡Vení! Está buenísimo de verdad.
Trapecista B: No quiero Javier, no insistas.
Trapecista A: Bueno, calmate che, no dije nada.
Trapecista B: No, ya se, pero estás dele insistir y eso me pone nervioso.
Trapecista A: ¿Por qué te pone nervioso?
Trapecista B: Porque sí, qué se yo. Estoy cansado y en una semana abrimos la carpa y yo soy un queso con esto. No se ni para qué mierda le pedí a Raúl hacerlo. No puedo practicar, me da pánico.
Trapecista A: ¿pánico?
Trapecista B: sí, terror.
Trapecista A: Bueno hermano, calmate. A ver, ¿qué te da tanto miedo?
Trapecista B: Caerme y romperme todos los huesos
Trapecista A: (ríe a carcajadas) ¡pero si está la red! ¿me estás jodiendo?
Trapecista B: No boludo, te estoy diciendo de verdad.
Trapecista A: Pero si vos mismo dijiste recién que yo no tenía miedo porque sabía que estaba la red.
Trapecista B: Bueno, pero la red se puede soltar, se puedo agujerear, ¡qué se yo! Pasan esas cosas aveces…
Trapecista A: ¿Cuándo pasan Juani? ¡una vez cada mil años!
Trapecista B: ¡Y bueno! Y si me pasa justo cuando me toca tirarme y vos no me agarrás.
Trapecista A: Yo te voy a agarrar Juani…
Trapecista B: ¿y si no me agarrás? Si justo justo en esa función te distrajo una paloma o si me pasa cuando estoy sólo y el número termina como el culo.
Trapecista A: (ríe) calmate negro, no tiene por qué pasar eso.
Trapecista B: ¿y si pasa? ¡pensémoslo por un minuto! La red es vieja…
Trapecista A: Y se la viene bancando muy bien…                            
Trapecista B: Y aunque se la banque, si la gente me ve caer sería lo peor…
Trapecista A: ¡¿lo peor?!       
Trapecista B: Sí Javier, LO peor. No quiero hacer el ridículo, no quiero caerme, no quiero arruinar el show.
Trapecista A: ¡Entonces practicá!          
Trapecista B: Tengo miedo.
Trapecista A: ¿De qué tenés miedo Juan?
Trapecista B: No se…
Trapecista A: Calmate querés y prac-ti-ca. Es lo único que podés manejar.
Trapecista B: ¿cómo?
Trapecista A: ¡eso chabón! Los aviadores no controlan al viento pero conocen sus códigos, sus reglas, sus mensajes. Entonces pueden volar.
(pausa)
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